Aniràs i tornaràs (,) mai (,) moriràs
Oracle de Dodona (~500 aC)

Aniràs i tornaràs (,) mai (,) moriràs
Oracle de Dodona (~500 aC)
—No se preocupe. Todo saldrá bien —dijo el Verdugo.
—Eso es lo que me preocupa —respondió el Condenado a muerte.
Orlando Enrique Van Bredam
de “La vida te cambia los planes” (1994)
Yo estoy aquí, en Puebla, para una conferencia de científicos muy famosos, filósofos, vienen del mundo entero. Te dices a ti mismo que deberías pasar la mañana con ellos, pero alguien me habla de estos niños, y aquí estamos, con los niños pequeños. ¿Es aquí donde esta la verdad o es en la conferencia con todos los famosos?
No lo sé.
Lo que tiene que ocurrir ocurre.
Lo que hacemos con ello, ahí está la clave.
Benjamin Zander (1939)
Director de l’Orquestra Filarmónica de Boston
via Redes
Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan -no lo saben, lo terrible es que no lo saben-, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia de comparar tu reloj con los demás relojes.
No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj.
Julio Cortázar
de “Historias de cronopios y famas” (1962)
Le pedí una bicicleta a Dios y no me la consiguió. Me dijeron que es que Dios no funciona así. De modo que lo que hice fue robar una bicicleta y luego pedirle que me perdonara.
Emo Philips (1956)
Humorista nordamericà
Is our secret safe tonight
And are we out of sight
Or will our world come tumbling down?
Will they find our hiding place
Is this our last embrace
Or will the walls start caving in?
(It could be wrong, could be wrong)
But it should have been right
(It could be wrong, could be wrong)
To let our hearts ignite
(It could be wrong, could be wrong)
Are we digging a hole?
(It could be wrong, could be wrong)
This is out of control
(It could be wrong, could be wrong)
It can never last
(It could be wrong, could be wrong)
Must erase it fast
(It could be wrong, could be wrong)
But it could have been right
(It could be wrong, could be…)
Love is our resistance
They’ll keep us apart and they won’t to stop breaking us down
Hold me
Our lips must always be sealed
Muse (2008)
fragment de “The Resistance”
You must remember this
A kiss is just a kiss, a sigh is just a sigh.
The fundamental things apply
As time goes by.
And when two lovers woo
They still say, “I love you.”
On that you can rely
No matter what the future brings
As time goes by.
Moonlight and love songs
Never out of date.
Hearts full of passion
Jealousy and hate.
Woman needs man
And man must have his mate
That no one can deny.
It’s still the same old story
A fight for love and glory
A case of do or die.
The world will always welcome lovers
As time goes by.
Oh yes, the world will always welcome lovers
As time goes by.
Herman Hupfeld (1931)
fragment de “As time goes by”
Honestamente, si respondes a este anuncio no eres el tipo de chica con el que saldría. Supongo que publico este anuncio porque es año nuevo, estoy solo y dispuesto a humillarme. Todas mis novias han sido inteligentes y guapas, y al final todas me han roto el corazón. Hasta pronto.
de Buscando un beso a media noche (2008)
Was there something more I could have done?
Or was I not meant to be the one?
Where’s the life I thought we would share?
And should I care?
And will someone else get more of you?
Will she go to sleep more sure of you?
Will she wake up knowing you’re still there?
And why should I care?
There’s always one to turn and walk away
And one who just wants to stay
But who said that love is always fair?
And why should I care?
Should I leave you alone here in the dark?
Holding my broken heart
While a promise still hangs in the air
Why should I care?
Diana Krall
“Why should I care?” (1999)
Sucede que me canso de ser hombre.
Sucede que entro en las sastrerías y en los cines
marchito, impenetrable, como un cisne de fieltro
navegando en un agua de origen y ceniza.
El olor de las peluquerías me hace llorar a gritos.
Sólo quiero un descanso de piedras o de lana,
sólo quiero no ver establecimientos ni jardines,
ni mercaderías, ni anteojos, ni ascensores.
Sucede que me canso de mis pies y mis uñas
y mi pelo y mi sombra.
Sucede que me canso de ser hombre.
Sin embargo sería delicioso
asustar a un notario con un lirio cortado
o dar muerte a una monja con un golpe de oreja.
Sería bello
ir por las calles con un cuchillo verde
y dando gritos hasta morir de frío.
No quiero seguir siendo raíz en las tinieblas,
vacilante, extendido, tiritando de sueño,
hacia abajo, en las tripas moradas de la tierra,
absorbiendo y pensando, comiendo cada día.
No quiero para mí tantas desgracias.
no quiero continuar de raíz y de tumba,
de subterráneo solo, de bodega con muertos,
aterido, muriéndome de pena.
Por eso el día lunes arde como el petróleo
cuando me ve llear con mi cara de cárcel,
y aúlla en su transcurso como una rueda herida,
y da pasos de sangre caliente hacia la noche.
Y me empuja a ciertos rincones, a ciertas casas húmedas,
a hospitales donde los huesos salen por la ventana,
a ciertas zapaterías con olor a vinagre,
a calles espantosas como grietas.
Hay pájaros de color de azufre y horribles intestinos
colgando de las puertas de las casas que odio,
hay dentaduras olvidadas en una cafetera,
hay espejos
que debieran haber llorado de vergüenza y espanto,
hay paraguas en todas partes, y venenos, y ombligos.
Yo paseo con calma, con ojos, con zapatos,
con furia, con olvido,
paso, cruzo oficinas y tiendas de ortopedia,
y patios donde hay ropas colgadas de un alambre:
calzoncillos, toallas y camisas que lloran
lentas lágrimas sucias.
Pablo Neruda
Residencia en la tierra II (1933-1935)